No
más de lo mismo en la UGPP!!!
La UGPP, Entidad creada para la protección y promoción de
la seguridad social de los trabajadores, en sus 11 años de creación ya tiene un
amplio historial de abuso contra sus servidores. No olvidemos la práctica generalizada
del despotismo, la sobrecarga laboral, el desconocimiento a la carrera
administrativa y la flagrante vulneración a los derechos de asociación sindical
en los inicios de cada una de las tres organizaciones sindicales. Pues el
fantasma de la Administración abusiva y enemiga de los trabajadores ha
regresado!!!
Si bien el cambio de administración con Fernando Jiménez
permitió algunos beneficios en la Entidad, como el trabajo en casa de todos los
funcionarios de manera oportuna, las mejoras
en la capacitación y el bienestar general, así como la apertura al diálogo con
los sindicatos, los retrocesos con el cambio de Dirección son evidentes.
Con la salida del Director se evidenció la poca voluntad de
la nueva Administración de mantener estos beneficios. Un ejemplo de esto son
las restricciones creadas en el teletrabajo, dejando su aplicación al criterio subjetivo
y discrecionalidad de los directivos, pese a que con la nueva ley ya existen menos
restricciones para su amplia aplicación. La sobrecarga laboral sigue sin soluciones, pese al estudio
de cargas laborales, el cual consideramos no tuvo en cuenta la complejidad de
cada área, ni las contingencias de los recursos tecnológicos con sus frecuentes
fallas en los sistemas y demás afectaciones que entorpecen el logro de las
metas arbitrariamente fijadas. Respecto al acoso laboral, no se han tomado
medidas para frenarlo, hasta este momento no se conoce de amonestaciones por
estos hechos. La provisión de las vacantes mediante encargo sufrió demoras
inexplicables. Finalmente, el mal llamado modelo de fábrica, con su escasa
planeación y desarticulación con los Manuales
de Funciones, y el sistema de evaluación, con el látigo de los PNC
orientado más al castigo que a la mejora o al incentivo, configuran en la UGPP
un tenebroso y amenazante escenario para
los trabajadores.
El sistema de evaluación merece una mención especial porque
se constituye, en manos de la Administración, en un arma letal para la estabilidad laboral. Iniciando
porque se fundamenta en la antidemocrática, lesiva y abusiva práctica de la
“fijación (léase imposición) de compromisos”. Los formatos de fijación de
compromisos, es decir de las metas, son como un cheque en blanco, donde no se cuantifican
los volúmenes de actividades a desarrollar. La fijación de metas se basan luego
en subjetivas y antitécnicas estimaciones
de los tiempos de trabajo requerido por cada unidad de producto. Y sin embargo,
con base en dichas estimaciones numéricas, la Administración, muy
ostentosamente, evalúa el rendimiento del funcionario y más arrogantemente,
cuando no se alcanza el nivel mínimo, inicia procesos disciplinarios, en lugar
de planes de mejoramiento. Procesos que pueden terminar en sanciones
desproporcionadas, como la recién impuesta a un compañero del área de Pensiones,
a quien se le sancionó con destitución e inhabilidad por el término de 10 años. Un castigo que rechazamos
enérgicamente las organizaciones sindicales y que denunciaremos en todas las
instancias competentes, pues castigos menores se han dado a delincuentes de
cuello blanco que defraudaron al Estado en miles de millones de recursos
públicos.
De otra parte, denunciamos la amañada práctica de dejar los traslados y reubicaciones de
funcionarios en la discrecionalidad de los Subdirectores y Directores, sin
tomar en cuenta las condiciones o circunstancias de los funcionarios afectados.
Alertamos sobre esta situación porque ella se puede utilizar para “retirar del
camino” a aquellos funcionarios que valientemente expresan su opinión o
resultan incómodos para algunos intereses. Los traslados de funcionarios deben
ser concertados, en la medida de lo
posible, con los trabajadores involucrados. Bajo el pretexto de la existencia
de una “planta global de la Entidad”, los funcionarios están siendo enviados,
sin inducción y sin entrenamiento, a
puestos de trabajo en los que se espera el máximo rendimiento y sin tomar en
cuenta la curva de aprendizaje.
Finalmente, requerimos que la Administración muestre
diligencia, compromiso y transparencia en la gestión de la ampliación de la
planta global y la renovación de la planta temporal para tranquilidad de los
trabajadores que ven en peligro su estabilidad laboral en la Entidad. Hasta
ahora lo que se ha observado es el aumento de la planta de contratistas en áreas tan importantes como en Defensa Judicial,
con el interés por aumentar y mantener el
modelo de tercerización que va en contravía del trabajo digno y la estabilidad laboral de muchos trabajadores.
Exigimos cambios y
soluciones a los asuntos planteados en este Comunicado:
· Que cese el acoso laboral y se impongan las
sanciones a aquellos que lo han ejercido.
· Que finalicen los traslados inconsultos.
· Que se brinden las herramientas tecnológicas que permitan cumplir oportunamente
los compromisos laborales.
· Que se provean oportunamente las vacantes.
· Que se ponga fin al hostigamiento con los
procesos disciplinarios.
· Que se respete el carácter técnico de la Entidad
incluyendo en los cargos de libre
nombramiento y remoción a funcionarios de carrera conforme a sus perfiles de
educación y experiencia.
· Que se dé el diálogo con los sindicatos, no sólo
formalmente, sino efectivamente cumpliendo lo establecido legalmente para
permitir la negociación colectiva en beneficio de los funcionarios y no se
vulnere el derecho como sucedió en los años 2018 y 2019.



